quema de brujas- leandro fernández de moratín.

por fran ilich [email: ilich@delete.tv]
Me topé con el libro en la vitrina de una librería que está en el Metro Insurgentes. No lo compré. Pero pensé en que quizá pronto lo haría, ahora que no hago más que pensar en la conquista de América y la colonia novohispana en México, y desde luego (y más que nada) su narrativa. La verdad es que en principio me costó hacer de lado a chichimecas y mestizos, pero poco a poco estos me llevaron hasta acá, y finalmente las coincidencias y sobre todo la clase de Michael Schuessler nos llevó hasta la Sede de la Santa Inquisición en la Plaza de Santo Domingo, donde hice alguna pregunta sobre quema de libros y él me responde que busque material de tal y tal, y de Miguel Angel Fernández. Y un par de horas después me topo con una Feria del Libro, una conferencia de esta persona y decenas de textos sobre la Colonia. Ya no pude escaparme del consumismo.
El texto del libro, en sí, es una especie de reseña a un auto de fe en Logroño en 1610, donde mataron a bastantes brujas e infieles. 200 años después de ser escrito y publicado, Fernández de Moratín lo encontraría y comentaría haciendo anotaciones puntiagudas al margen, para publicarlo otra vez usándolo primordialmente como una arma contra el clero.
Me resulta sorprendente lo poco imaginativos que parecen ser los contemporáneos al Auto de Fe en lo concerniente a las brujas, cuando 400 años después miles de nómadas las buscan sin mucha suerte, encontrando una que otra a excepción de cuando el fin de milenio que hubo convenciones internacionales en lugares siempre al otro lado del mundo. Casi por regla general las brujas parecen esconderse. Quizá es una lección que aprendieron bien, y por eso ahora buscan la invisibilidad, la ambigüedad: opinar de vez en cuando con palabras sabias y miradas al futuro que resultan aterradoramente presentes, vivir vidas intensas y serenas lejos de la insensible muchedumbre. Mientras tanto nos dejan remedos en las esquinas y en algunos clubs, mientras cada halloween se repite una de sus profecías finales: “los niños nos celebrarán cada año en nuestra noche, imitándonos y vistiendo como nosotros, y ustedes habrán de premiarlos con dulces, chocolates y regaliz”.
No sé bien qué es eso que fueron las brujas cuando La Santa Inquisición, si feministas, hechiceras, judías, mujeres que pensaban distinto. De los brujos no sé, y qué mas da. Y quizá ahí radica la fuerza de una bruja, en el misterio que asociamos al color negro y a la feminidad. O quizá porque:
“Hay que recordar que durante la Edad Media el lugar social de las mujeres era la casa feudal: sólo salían de allí para casarse o para entrar en los conventos. A las que no tenían esa suerte les quedaba la servidumbre o la prostitución.” [ver: http://www.ociojoven.com/article/articleview/5945/]
De repente con este libro me topo con 3 de mis pasiones en un solo sitio: la primitiva España que colonizo a eso que ahora se llama México, reflexiones sobre las siempre elusivas e indefinibles brujas que incluso cuando más estuvieron de moda poco pudieron ser apreciadas, y los medios narrativos: recordar que a cualquier narrativa le podemos añadir texturas al comentarla, ya sea en hipertexto o mientras nos alejamos del cine. Y esto justamente me recuerda que hay mucho por explorar en cuanto a otras formas de contar, me recuerda que tenemos mucho por trabajar. Y todo esto olvidando por completo el hecho de que afuera de estos mundos ficticios hay otras fuerzas parecidas a las de los inquisidores, que comienzan a adueñarse del mundo. Pero esa es otra historia, donde quizá haya algo que hacer combatiendo con narrativa. O al final siempre nos quedará el poder purificador del fuego, y no hay que olvidar que aún podríamos convocar a hogueras masivas en las plazas del mundo, para demostrar lo mucho que nos importa lo que ellos tienen que decirnos en sus publicaciones.
Otra hoguera es posible. Forward Fahrenheit 451.

October 22nd, 2003 at 4:33 am
Aja, mujeres adelantadas a la epoca. Igual el concepto bruja esta mal usado y no nos damos cuenta no?
Te lo repito, si no sigues escribiendo te vas a desperdiciar a ti, a mi y al world wide..
Te mando un beso. Nos vemos.
October 22nd, 2003 at 6:52 am
Comparto el comentario de didi fran…eres un traductor universal, con adaptador incluido, así que nunca pares de escribir.
La metáfora/realidad de las brujas como “entes desconcertantes y misteriosos” me encanta y creo que se puede extrapolar a muchas cuestiones de actualidad (aunque ya otros escribieran sobre ello =)
hugs!
October 24th, 2003 at 6:22 am
Que bueno.
October 26th, 2003 at 3:32 am
‘el poder purificador del fuego’?, esa es más que una provocación literaria una evocación piadosa para la imaginación de quienes tratamos de saber qué acciones tomar. El acto de incendiar viene detrás de las palabras. No es así Fran?…
October 26th, 2003 at 11:04 am
Una vez más das en el punto. Ahora después del punto ¿qué nos queda?
Hogueras!! Hogueras!! Hay que seguir…
Saludos y ahora sí que seguimos_
November 6th, 2003 at 3:12 pm
Creo que esta bien que la gente no se olvide del fatídico error cristiano de la inquisición y de la inmensa ignorancia del pueblo que condenó a tantas hermannas brujas…
November 25th, 2003 at 1:05 am
si son mujeres adelantadas a su epoka.! pero en varios sentidos, adelantos buenos y/o malos, y es ahora ke se ke mi ex-novia es una bruja mala, tal vez en el futuro haya libertades que ahora son llamadas infidelidades.
December 7th, 2003 at 9:15 pm
Las brujas de Europa son diferentes a las del noroeste Argentino,si sacamos informacion propia sabremos que existe tal diferencia que podremos narrar una propia historia.Tal vez `porque yo obtengo tanta informacion,para dar si queres que esta sea ampliada comunicate con mi correo.