Dominio Público
¿Hasta dónde y hasta cuánto puede un autor obtener beneficios de su obra material o intelectual? ¿Cuándo termina el derecho individual sobre una invención y dónde empieza el derecho de los otros? Estas preguntas (que mortifican un poco a a RIAA últimamente) quizás no tengan una solución simple como no la tiene ningúna cuestión ética humana. Es una de esas cosas -como el botón de grabar en los Betamax y que en su tiempo fue también un punto álgido en la protección de los derechos de autor- que sólo el tiempo y los movimientos politicos y sociales de la mismísima ‘naturaleza humana’ resolverá. Particularmente creo que será una cuestión de re-evaluar algunas cifras. En EEUU un autor es dueño de su obra durante toda su vida y luego por 70 años más a pesar de que sus fundadores habían establecido un periodo de 14 años -renovables en algunos casos por otros 14-. La idea detrás de todo esto era proteger a los creadores y estimular la creación y la invención de cosas.
Justo cuando pasa todo esto es reconfortante saber que las obras y creaciones libres y de dominio público no sólo se mantienen sino que crecen y se fortalecen. El Internet Archive es una iniciativa de Lauren Gelman que trata de reunir obras de acceso gratuito y aquellas en las que ya ha expirado el período de propiedad exclusiva. Montados en su bookmobile de alta tecnología, el Internet Archive recorre varias ciudades de Estados unidos donde las personas pueden acercarse, bajar los libors en formato electrónico, imprimirlos y llevarselos a su casa. Los voluntarios del IA ya han subido mas de 9000 libros. Iniciativas similares son el Proyecto Gutenberg, Eserver. org (con más de 30 mil publicaciones de libre acceso) y la ecléctica Etext con archivos de ezines y publicaciones amateurs.
Una buena introducción en publicaciones de dominio público es la maravillosa e indispensable Wikipedia, con sus casi 160mil artículos y en la que instantáneamente cualquier persona puede contribuir al gran conglomerado de conocimiento libre y accesible editando cualquier de sus wikis. Finalmente -y no menos importante- hay que tener en cuenta que el mayor proveedor de contenido accesible es la misma Internet que aún mas allá de contener todas estas iniciativas crece, evoluciona y muta diariamente con millones de webites y logs que siguen incrementando esa masa -ya indigerible- de información. En todo caso, celebremos la información accesible y gratuita. Es el motor y el catalizador de todo lo que vendrá y perfecta para imprimir y leer en la hamaca.

September 26th, 2003 at 1:17 am
a pesarde todos los esfuerzos que se estan haciendo para evitar el fenòmeno copyleft, tardeo temprano los derechos de autor seràn cosa del pasado, y digo yo ¿si le estoy haciendo a alguien el favor de escucharlo, tambièn tengo que pagarle?
si la rueda hubiese sido patentada todos tendriamos q pagar hasta por comer un aro de cebolla??(paradojicamente este argumento fue esgrimido por billgates para fusilarse todo el concepto del sistema operativo macintosh con el cual se hizo el hombre mas rico de america, y que hoy en dia es el principal detractor y obstructor de iniciativas como el free-software o el open-source)¿ y es que acaso Newton nos cobrò un solo centavo por mantenernos pegados a la tierra?
Personalmente creo que los derechos de autor deben limitarse a:
1-decir que la obra es de su autor (pa q no venga nadie a plagiarla)
2-obtener ganancias de sus ventas (si es que se vende)
y estoy seguro de esto porque latecnologia ha desdibujado las fronteras entre “obra” e “informaciòn”…si yo tengo un mp3 ¿es un archivo de ceros y unos o es una canciòn de britney?
en la medida que el ciberespacio se organize serà posible contratacar y boicotear iniciativas como las de la RIAA y demostrar quienes son los que en realidad tienen el control.
September 30th, 2003 at 12:01 pm
En el caso de los músicos, creo que si están esperando a hacerse ricos vendiendo cds, están fallando. El arte es para exhibirlo y cada vez son menos las presentaciones en vivo, ¡claro! no es lo mismo cantar en estudio, maquillando cada falla a cantar o tocar en vivo.
Lo que si creo es en la necesidad de fortalecer la identidad y los créditos de las personas que componen/escriben/inventan/programan/y todo lo demás.
Y respecto a la RIAA, creo que sus razones son puramente económicas, temen la competencia de los p2P, no creo en sus argumentos emocionales de proteger a los artistas o compositores. Por otra parte, como consumidora prefiero elegir libremente (sin depender de estudios de mercadeo) y conseguir la música que YO quiero y no la que ofrecen los “grandes” productores o casa disqueras.